Interioridad

manos y vela

¿Qué es la interioridad?

Podemos decir que todos tenemos una dimensión corporal (nuestro cuerpo, nuestro instinto) una dimensión afectiva (sentimientos) y una dimensión racional (ideas y pensamientos). Pero no todo acaba ahí. Hay algo más profundo y más íntimo a nosotros mismos. Es lo profundo del ser, es nuestra interioridad.

Cualquier planteamiento de un proyecto de vida exige que las personas seamos capaces de estar con nosotros mismos para valorar y decidir lo que deseamos profundamente.

Este mundo interior es un potencial para determinar nuestra calidad de vida.

La interioridad es la posibilidad que todos tenemos de mirar hacia dentro, de ser y de creer como personas, de ser lo que somos en lo profundo de nosotros mismos.

Es importante ayudar  al niño a entrar en él  y formular lo que siente profundamente. Que pueda  expresar sus deseos, sus pensamientos, sus sentimientos, sus emociones, su conciencia del bien y del mal, de lo bello y de lo feo, de lo verdadero y de lo falso, su sentido de perdón, de la justicia, del silencio, de la solidaridad. Esto ayudara al niño a cobrar conciencia del valor de su persona, captar que su yo es único, progresivamente libre y responsable.

También hay que dar la posibilidad  de que decida y se haga responsable de su elección; si se respeta su libertadImagen1 indicándole pistas, él irá haciéndose capaz de usar su libertad y de autoevaluarse y sentirse seguro y gracias al desarrollo de esa libertad será capaz de amar a Dios y a sus hermanos.

El niño tiene que tener la oportunidad de recogerse, de dirigir la mirada hacia su interior; los momentos de paz, de soledad, de recogimiento  ayudan a formar la interioridad del niño.

¿Cómo lo hacemos?

Después de varios años formándonos en este tema, la Congregación y los equipos docentes de los colegios Jesús-María plantean un proyecto para desarrollar la interioridad en Infantil y Primaria. En Sevilla, concretamente, además de las experiencias de aula, tenemos un espacio preparado exclusivamente para compartir al que llamamos “La Casa del Encuentro”

¿Qué es la Casa del Encuentro?

La Casa del Encuentro es un lugar especial. Un lugar para escuchar nuestro interior y lo que Dios nos dice a través de él, un lugar para el silencio, un lugar para compartir esta experiencia. En definitiva, para seguir educando y creciendo en la dimensión trascendental que todo ser humano tiene y que, en los niños, se hace más natural y sincera. 

Casa del Encuentro